De Venezuela a Astigarraga: Elkartasun Keinua Venezuelari

Mikel Moreno, en nombre de la Fundación de Solidaridad Pakito Arriaran

El pasado 3 de enero fuimos testigos de una acción imperialista de extrema gravedad: un bombardeo contra civiles y militares que dejó más de un centenar de víctimas en Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro junto a la diputada Cilia Flores. Esta agresión militar sienta un precedente alarmante en la vulneración del derecho internacional y de los principios más básicos de las relaciones entre Estados.

Pero este no es el inicio del conflicto. El pueblo venezolano ha resistido durante años, desde la llegada al poder de Hugo Chávez por la vía electoral, una combinación de guerra económica, golpes de Estado, intentos de desestabilización y presión internacional, siempre con los mismos actores imperialistas. Lejos de quebrarse, ha mantenido en pie su proceso y ha continuado defendiendo su derecho a decidir su propio destino. La revolución bolivariana sigue siendo una expresión de soberanía popular y un referente en la construcción de alternativas al orden dominante.

Las campañas de alfabetización, las misiones sociales para saldar la deuda histórica del Estado venezolano con su pueblo, la redistribución de la riqueza generada por el petróleo que históricamente se quedaban las clases dominantes y el imperio estadounidense, y la construcción de Comunas como vía al socialismo del siglo XXI son, entre otros, logros de este proceso que ha sido continuamente agredido desde su nacimiento.

Pero lo sucedido no puede analizarse de forma aislada. Forma parte de una lógica en la que las amenazas, las sanciones y las intervenciones militares se convierten en instrumentos habituales de la política internacional. La agresión contra Venezuela no solo atenta contra la soberanía de un pueblo, sino que abre la puerta a un escenario en el que cualquier nación que desafíe los intereses de las grandes potencias puede ser objeto de ataques similares. El mensaje es claro: imponer un orden mundial basado en la fuerza para que las potencias hasta ahora dominantes mantengan su papel hegemónico.

Este escenario no es ajeno a otros conflictos que atraviesan el mundo. El bloqueo y amenazas contra Cuba, el genocidio contra el pueblo palestino, o las continuas agresiones contra la República Islámica de Irán forman parte de una misma escalada belicista que busca sostener un modelo económico en crisis. Asistimos a una fase en la que el sistema capitalista, en su decadencia, recurre a la guerra como mecanismo de supervivencia.

En este contexto, la solidaridad internacional adquiere una importancia decisiva. Se trata de construir una respuesta colectiva capaz de romper el aislamiento y de denunciar las agresiones. Euskal Herria cuenta con una larga tradición de internacionalismo, y los vínculos históricos con Venezuela son una muestra de ello. Distintas organizaciones, como nosotras en Venezuela a través de la Fundación Pakito Arriaran llevamos años en esa tarea.

El II Encuentro de Solidaridad Euskal Herria-Venezuela, que se celebrará el próximo 25 de abril en Astigarraga organizado por el colectivo Elkartasun Keinua Venezuelari, es otro paso en esa dirección. A través de este encuentro, se busca reforzar los lazos entre ambos pueblos y generar un espacio de articulación política y social en defensa de la soberanía venezolana. Hoy, en un contexto cada vez más complejo, estos espacios de hermanamiento y reconocimiento de las luchas se vuelven imprescindibles.

La presencia en el encuentro de protagonistas llegados desde Venezuela permitirá escuchar de primera mano lo que está sucediendo en estos momentos en el país, contribuyendo a despejar dudas y vencer el cerco mediático manipulador, que, entre otras cosas, en la actualidad intenta restar apoyos al proceso revolucionario que se mantiene en pie.

Ese mismo 25 de abril, además, tendrá lugar una movilización en Donostia en solidaridad con Palestina. Llevar esta causa a las calles es una forma de hacer visible un compromiso que no acepta el silencio ni la neutralidad. Hacemos un llamamiento a acudir a la misma, cada una y cada uno, con los lemas y reivindicaciones que considere justos. Porque la solidaridad es una cualidad revolucionaria y se expresa colectivamente.

Desde la iniciativa Elkartasun Keinua Venezuelari se ha hecho un llamamiento claro: reforzar la solidaridad y movilizarse en defensa de la soberanía de los pueblos. Se trata de una invitación dirigida a toda esa Euskal Herria solidaria, a los movimientos sociales, a las organizaciones políticas y a todo el pueblo para que den un paso al frente en un momento clave.

Hoy más que nunca, es necesario alzar la voz contra la guerra, contra las intervenciones y contra cualquier forma de injerencia que vulnere el derecho de los pueblos a decidir su futuro. Defender a Venezuela es, en última instancia, defender un principio universal: el de la autodeterminación.

Por todo ello, desde la Fundación de Solidaridad Pakito Arriaran hacemos un llamamiento a participar en el II Encuentro de Solidaridad Euskal Herria-Venezuela en Astigarraga, a acudir a la movilización en Donostia y a contribuir, desde cada espacio, a fortalecer el internacionalismo.

Porque lo que está en juego trasciende las fronteras de Venezuela. Nos concierne a todas y todos. Y porque, frente a un mundo en el que las potencias imperiales decadentes multiplican sus agresiones para mantener su posición, la única respuesta posible es más solidaridad, más organización y más compromiso colectivo.